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'U' de urgencia

Publicado por: Magenta Sport On 8:47 0 comentarios
Por Pedro Canelo

No son días light para Universitario de Deportes. Y lo peor es que eso se nota. Por eso Alianza y hasta el Aurich llevan más gente en la Copa. Primero un técnico que desprecia a la prensa y ahora una corte dirigencial que se tira del barco cuando la marea crece. Gino Pinasco (¿en algún momento fue la cabeza real del club?) renunció a la “U” y un pequeño grupo de socios (no sería la cifra necesaria para reformar directivas) formó una junta transitoria presidida por el octogenario Eduardo Guinea.

Legítima o no, esta formación de la junta, este descrédito de la directiva de Noli y León, desestabiliza a cualquier grupo e inquieta al hincha más fiel. Mañana los de Ate se juegan el clásico y pocos días después su mejor oportunidad internacional de los últimos diez años.

Este desenlace es la consecuencia de una cabeza ausente en la “U”. ¿Quién vendrá ahora? Si no es Noli, Juan Reynoso se irá. La “U” quiere recuperar su estatus de campeón y de copero. Pero sus desórdenes dirigenciales son como el fallecido antipático que te jala las piernas desde el subsuelo.

El legado de moda

Publicado por: Magenta Sport On 8:25 0 comentarios
Por Roberto Castro

Hace nueve años, Paulo Autuori llegó al Perú para dirigir al Alianza del centenario e impuso un novedoso sistema de juego que luego, casi en solitario, replicó en Cristal y la selección: el 4-2-3-1. Hoy, la mitad de los equipos del Descentralizado emplea ese esquema.

Del Alianza del Centenario, aquel que hizo un gran primer semestre -el segundo fue para el olvido y solo se salvó con aquel penal de Waldir Sáenz en el Cusco, que dio a los íntimos el título nacional- de 2001, hay múltiples recuerdos. El "soplo" de Marko Ciurlizza y Eduardo Esidio al rival de siempre; la figura de Palhinha, controversial por su intempestivo abandono del equipo a la postre; la canción cuyo pegajoso "olé olé, olé olá" quedó en el tiempo, y hasta la resurrección del popular Quintín como mascota. Todos, para hinchas aliancistas o no, signos distintivos de una campaña recordada por la efeméride especial que cumplían los íntimos.

Sin embargo, pocos quizá recuerden que en ese Apertura 2001, Paulo Autuori, el técnico aliancista, apostó como propuesta táctica por un esquema inédito en el fútbol peruano durante los noventa: el 4-2-3-1, consistente en tener un único hombre en punta alimentado por tres volantes lanzadores, todos con funciones parecidas. Así, Esidio, el goleador de moda, iba como '9' neto, y era alimentado por Henry Quinteros, por derecha; Palhinha, por el medio, y Waldir Sáenz, por izquierda. El resultado: 44 goles a favor, dos por partido, y un recordado título.

Siempre hay un por qué
En la época, se decía que Autuori había sido inteligente al decidirse por ese esquema pues, supuestamente, habría sido la vida de escape para poder hacer jugar juntos a Esidio (el goleador que llegaba del rival) y a Sáenz (el goleador del club que volvía a casa), que por ser ambos zurdos, teóricamente, habrían tenido problemas para jugar como dupla de área. Lo cierto es que el sistema fue su sello en el medio: lo aplicó también en Cristal, donde llegó a jugársela por emplear de lanzadores por los lados a dos jugadores de baja estatura como Óscar del Portal y Guillermo Saco Vértiz, y luego en la misma selección.

Así, un primer factor con el que se vincula la esencia del 4-2-3-1 es la solución para hacer jugar juntos a hombres de características parecidas. En la blanquirroja, por ejemplo, Jefferson Farfán, Claudio Pizarro, Paolo Guerrero y Andrés Mendoza no podrían haber sido todos titulares a la vez con un esquema convencional de dos puntas; sí, en cambio, con Guerrero como eje de área y los otros tres lanzando detrás de él, como llegó a ocurrir -matizando nombres más, nombres menos con otros actores como Solano y Palacios- durante el proceso Autuori. Se decía que esa debió ser la táctica en la era Del Solar, acaso con Vargas como lanzador izquierdo en vez del ya defenestrado Mendoza; la duda quedará por siempre.

El hecho es que ahora, a nueve años de la aventura táctica de Autuori en Alianza, varios clubes del Descentralizado han comenzado a imitarlo. El año pasado el caso más notorio fue el de Alianza Lima, donde Gustavo Costas, con Claudio Velázquez o Wilmer Aguirre como únicos puntas -y en rotación permanente debido al mal momento de sus delanteros en general-, ubicaba detrás de este a Henry Quinteros, Johnnier Montaño y Alexander Sánchez como lanzadores. Otro fue CNI: no tenía delanteros en el plantel y por eso, 'Chalaca' Gonzales optó por jugársela por 'Masato' Celis como único atacante y acumular detrás de él lo que sí tenía: talento. Carlos 'Kukín' Flores -a perfil cambiado- por derecha, Carlos Barrena por el medio y Ángel Guerrero por izquierda fueron sus intérpretes, y con ese sistema salvó la categoría.

Panorama 2010
Ahora, Alianza migró -con éxito- a la línea en el medio, acompasado por el buen momento en ataque de Aguirre y José Carlos Fernández, mientras CNI solo emplea el sistema cuando juega de visita, pues 'Chalaca' entiende que en el Max Augustín debe aprovechar la potencia conjunta de Paul Cominges y Andy Pando. Sin embargo, otros ocho clubes ya han probado, en las pocas fechas que lleva la temporada, el 4-2-3-1, cada cual con sus bemoles y algunos con mejores resultados.

Juan Aurich: Es el que mejor se ha identificado con el esquema. Reimond Manco, Ricardo Ciciliano y Pedro Ascoy lanzan, y Luis Tejada actúa como punta. Sin duda, ha sido harto comentado el buen desempeño de Manco y Ascoy, ambos con sendos problemas resueltos: el primero ve aprovechada con su ubicación su tendencia a recostarse a la banda, mientras que el segundo rehúye la responsabilidad de ser piloto principal de ataque, que al parecer le pesaba con frecuencia. No obstante, el notorio éxito del esquema radica en el hecho de contar con un punta como el panameño Tejada: dominador de los dos perfiles y siempre dispuesto a rematar. Un tipo que se las arregla muy bien solo, en otras palabras.

Sporting Cristal: Por ratos, el 'Chino' Rivera prueba el esquema, aunque a veces lo migra a un 4-cuadrado-1-1, con el colombiano Villarreal flotante detrás de Miguel Ximénez. Ocurre que el uruguayo, a diferencia de Tejada, no se las entiende tan bien solo si no tiene un alimentador permanente; Palacios intenta serlo, pero a veces debe cumplir otras funciones -recuperar cuando nadie más lo hace-. Les funciona bien el 4-2-3-1 a los celestes cuando está 'Danny' Sánchez, alguien que entiende bien el rol de lanzador lateral.

Sport Boys: 'Titín' Drago tiene tres hombres que piensan: Carlos Elías, Juan Carlos Mariño y Michael Guevara. ¿Cómo agruparlos? Teniendo que elegir un único punta entre Gerardo Gárate y Víctor Rossel. Sin embargo, la apuesta sobre todo ha sido hasta ahora cuando la 'Misilera' ha jugado fuera del Miguel Grau, con resultados distorsionados por las expulsiones.

Sport Huancayo: 'Rafo' Castillo se ha encontrado en el plantel con varios hombres con tendencia al desborde y al firuleteo: Johan Sotil o el colombiano Héctor Fabián Ramírez, por ejemplo. Írven Ávila puede servirles bien como complemento lanzador para dejar arriba a un reconocido goleador local como Miguel Mostto, y repetir ese sistema que probó en el último partido ante Inti Gas bien podría, por nombres, ayudar a mejorar la campaña del 'Matador'.

Inti Gas: Precisamente, los ayacuchanos se han sumado también a la moda para sus cotejos de visita, dado que el momento del colombiano Mina es mejor que el del resto de delanteros. Sin embargo, 'Chepe' Torres no tiene muchos nombres para la función lanzadora, y por eso en el último partido ante Vallejo tuvo que improvisar con José Mendoza por derecha -en principio, no- y Martín Vásquez por izquierda -puede ser, pero los años le juegan en contra-. Quizá el 'Drogba' Carrillo, con más ritmo, pueda servirle para afianzar el sistema por derecha.

León: Desesperado por la mala puntería de Perea y Calheira, Franco Navarro ha probado, también de visita, con darle cabida solo a uno de ellos y poner, al lado del argentino Rodas, a dos hombres que puedan consolidar el trío lanzador. Sin embargo, a Peña, Chávez o el último domingo a la 'La Virgen' Dionisio les ha costado entender del todo el rol, que más pasa por que habiliten que por que lleguen ellos mismos.

FBC Melgar: Carlos Manta, en medio de su insufrible verborragia, ha logrado la ubicación ideal para Edson Aubert: ya no tan pegado a la raya, sino flotando por delante del único punta (Meza Cuadra) para explotar su buen acomodo a los dos perfiles. Tomás Zambrano, sobre todo ante Alianza Lima, se ha mostrado como una interesante opción para sopesar el esquema por derecha, y lo de Nórbil Romero por izquierda ya es conocido en Arequipa. No es una máquina y hay dudas -sobre todo por Meza Cuadra, quien es un buen delantero pero de los que suelen requerir acompañante de perfil centrodelantero-, pero ya es un avance.

Total Chalaco: El último en sumarse al club, con el retroceso de Jesús Rey a la derecha, para compensar con Henry Colán al medio y el colombiano Lin Carlos Henry o David Soria por izquierda. Los nombres están: falta ver si Serrano o Ponte tendrán una temporada en el área que justifique que se los deje sin compañía.

Saldos y precisiones
Sin duda, cada una de las propuestas tácticas descritas aplica el 4-2-3-1 a su manera, y quizá sea temprano para evaluar sus resultados. Sí es, sin embargo, pertinente trazar algunos patrones comunes.

- En general, el sistema sirve para reconvertir jugadores: aprovechar mejor el perfil que conocen (para los que viven pegados a la raya) o ampliarles el horizonte de juego (para los que migran a ser lanzadores centrales y no tienen que preocuparse por un costado, sobre todo pues ya no les toca tapar la salida de los zagueros rivales cuando no se tiene la pelota).
- Es muy útil como opción para jugar de visita, sobre todo porque permite coparle la cancha al rival y no dejarlo maniobrar con libertad entre el primer cuarto de cancha y el medio, donde se generan varios ataques. Ocupa sobremanera a los carrileros rivales, además, por lo cual se emplea para neutralizar proyecciones.
- Es todo un tema aparte el rol de los dos volantes centrales que soportan el 3-1 ofensivo. En el Alianza del Centenario, Autuori disponía uno que quitaba (Ciurlizza) y otro que distribuía y se descolgaba (Bazalar). Esto es fundamental, porque con dos netos de atraque (a lo 'León' Rodríguez y 'Puma' Carranza, a buen entendedor) el equipo puede quedar inconexo. En Aurich, La Rosa marca y Espejo pasa; y por eso a Suárez le funciona.
- Finalmente, cabe considerar que el 4-2-3-1 que acá se está practicando es heredado del sistema brasileño, que lo ha desarrollado a partir del predominio del cuadrado en el medio y, por tanto, parte del retroceso de uno de los puntas (el que más "juega") para que los volantes ofensivos (los llamados trequartistas, en el argot brasileño) se abran un poco hacia los lados y le hagan un espacio. Como bien apuntaba hace unos meses Jonathan Wilson en un interesantísimo artículo en The Guardian, el 4-2-3-1 europeo, que también está de moda, deviene más bien del 4-línea-2, por lo cual todos los volantes, incluidos los que luego quedarán como lanzadores, están ya acostumbrados a hacer ida y vuelta, lo que tiene serias implicancias sobre cómo el 4-2-3-1 acaba funcionando al tapar la salida de los rivales.

En la última jornada de Champions League, cinco de los ocho equipos cuartofinalistas (Olympique Lyon, Girondins Bordeaux, Inter, CSKA Moscú y Barcelona) aplicaron, con ligeras variantes, el 4-2-3-1. No es, pues, esta una moda exclusiva del Descentralizado, ni Autuori descubrió la pólvora al aplicarlo por primera vez acá; pero sí es importante que el fútbol peruano esté a tono con el mundo en la utilización de un esquema que, seguramente, veremos como patrón repetido en unos meses en Sudáfrica.

Llegó la cruz roja

Publicado por: Magenta Sport On 14:03 0 comentarios
Por Pedro Canelo

Todo estaba listo para una noche ideal. Un estadio Elías Aguirre donde no cabía ni siquiera el respiro, un ambiente de gran final que lamentablemente se perdió. Porque Juan Aurich definía su ascenso a las ligas mayores, su confirmación de equipo serio y ganador. Era el partido de su vida y el final de su cuento fantástico tuvo casi drama de película hindú. Estudiantes ganó 2-0 en Chiclayo y quedó a un paso de clasificar a los octavos de final. Nunca como ayer, el “Ciclón” se comportó como un verdadero desastre natural.

Esta vez no funcionó esa orquesta de buen ritmo que formaron Manco, Ascoy, Ciciliano y Tejada. Siempre falló el último pase. Un taco inútil de Tejada, alguna indecisión de Ascoy, una falta de aire de Manco. Siempre una razón para que el arquero de Estudiantes, Orión, haya vivido una noche de martes sin preocupaciones.

El “pincha” defendió bien y en los minutos iniciales, cuando más intentaba el Aurich, el árbitro Amarilla mereció que le saquen la roja. El juez paraguayo dejó pegar demasiado al equipo platense y recién se moderó en sus cobros cuando el resultado ya estaba casi sentenciado primero por la aparición sorpresiva de la “Gata” Fernández y por un golazo de aquellos convertido por Braña (un perfecto sombrero de media cancha).

Aunque duela, aunque cueste escribirlo, es honesto reconocer que estos partidos se ganan con oficio. Con veteranía de guerra. Y Estudiantes viene de un Mundial de Clubes. En cambio, Juan Aurich es joven aún. Tiene casi 80 años de creado pero para el mundo futbolístico es una agradable aparición. Ahora a este “Ciclón” le toca seguir y no convertirse en solo un interesante proyecto que el viento se llevó. De momento debe descansar y guardar su luto. Vive Estudiantes. Murió Aurich, pero estamos en Semana Santa de resurrección. Perdió el equipo de Chiclayo y Alianza Lima (obligado a sumar en Buenos Aires para ser primero) también lo lamenta. Un minuto de silencio, Perú.

Los años verdes

Publicado por: Magenta Sport On 10:01 0 comentarios
Por Pedro Canelo

EN AQUEL TORNEO, EL COLOMBIANO FUE DIRIGIDO POR FRANCISCO “PACHO” MATURANA

“Primero amigos, después campeones”. Luis Fernando Suárez lo aprendió un 26 de abril de 1989. No había jugado un solo partido de aquella campaña de Copa Libertadores con el Atlético Nacional de Medellín. Cualquiera se hubiera excedido de impaciencia ante la condena a ser simple comparsa. Pero ese plantel “verdolaga” era muy unido, era compacto no solo en su fútbol sino también en el campo de los afectos. Esa tarde de abril, Pacho Maturana le dijo que iba a jugar ante Millonarios. Suárez no se sorprendió porque sabía que esa (su) oportunidad iba a llegar. El Nacional campeón de Libertadores de 1989 era también un plantel de amigos. Y cuando estás entre amigos tienes que confiar.

Cuando se recuerda al plantel del Nacional de Medellín que le ganó la final de la Libertadores al Olimpia hay espacio para las atajadas y locuras de René Higuita, para el despliegue incansable de Leonel Álvarez, para los goles del “Palomo” Usuriaga, pero a los cronistas se les escapó ese volante de marca que ingresaba a la cancha cada vez que los verdes jugaban de visitantes: ese casi extra llamado Luis Fernando Suárez.

EL TERCER MOSQUETERO
“Jugué ese partido ante Millonarios, en el Campín de Bogotá, y ante el Danubio en el Centenario de Montevideo (10 de mayo de 1989). Ambos encuentros fueron empates pero de locales pudimos resolver y llegar a la gran final. Yo era suplente natural de Ricardo “Chicho” Pérez y tenía opción de ser titular cuando Pacho decidía jugar con 3 volantes de marca. Salíamos Pérez, Leonel Álvarez y yo”, cuenta Suárez.

Con este técnico colombiano, que hoy vive días felices con el Juan Aurich en el torneo local y en la Copa Libertadores, es difícil ingresar al universo de las emociones. Es flemático, impertérrito, inamovible. Pero cuando le mencionan la gloriosa campaña del 89 sí se concede el derecho a sentir. Porque fue campeón sudamericano y porque dos amigos que aparecen en ese retrato de grupo en el estadio Atanasio Girardot hoy no están para repetir la toma: Andrés Escobar y Albeiro Usuriaga. “Fue muy triste pero yo prefiero recordar los días geniales que pasamos juntos. Se formó un grupo muy unido. Aparte de lo táctico, aprendí eso y hoy lo aplico en el Aurich. Aquí nadie es titular, aquí nadie se pelea. Todos somos una familia”, dice este entrenador con galones de mundialista (Alemania 2006, con Ecuador).

El Nacional de Medellín campeonó en la Copa Libertadores en 1989 después de una definición vía penales ante Olimpia de Paraguay. Aquella noche, René Higuita atajó 4 penales y Leonel Álvarez definió la serie. Meses después perdería la final Intercontinental ante el AC Milan de Arrigo Sacchi y Marco van Basten. No había extranjeros en la formación de Pacho Maturana. “Habíamos trabajado desde 1986, teniendo un plantel de promedio de edad de 23 años, por eso se armó un equipo muy táctico”, cierra el álbum Suárez.

Un campeón, después de la vuelta olímpica, adquiere los galones para soñar sin sentimiento de culpa. Para ilusionarse sin ceder ante la tentación del fracaso. Si usted se sorprende al escuchar a Luis Fernando Suárez. Si su seguridad cuando habla de la Copa Libertadores y el Juan Aurich lo perturba, no se apure. La explicación está aquí. Es el discurso de un campeón. Y los campeones pueden pasarse de copas sin sentir el más leve de los mareos.

Cuando los malos se vuelven buenos

Publicado por: Magenta Sport On 15:15 0 comentarios

De cómo Luis Fernando Suárez potenció a Guizasola, Ascoy y Espejo.

Parece que no pero los técnicos juegan. Se han convertido igual de protagonistas que los futbolistas. Y la tendencia es que cada día influyan más. Un buen técnico desarrolla el rendimiento de jugadores clase media. Un mal DT equivoca los papeles de los mejores del equipo. Por ejemplo, Maradona hace ver a Messi, el mejor del mundo, como un futbolista cualquiera.

Luis Fernando Suárez es un buen técnico. Un profesional de jerarquía, con experiencia mundialista que, en poco tiempo, logró formar grupo a partir de profesionalismo y manejo. Más allá de los sistemas de juego, que pueden resultar antagónicos, pero respetables, un entrenador capaz saca de sus futbolistas todo lo que pueden dar: su máximo potencial. Solo con altísimas actuaciones individuales nuestros clubes pueden competir con los grandes.

Al mando del Aurich, Suárez ha tenido mensaje para manejar el vestuario, estrategia para planificar partidos y equilibrio emocional para tomar decisiones costosas. Sin embargo, su gran virtud está en haber mejorado el rendimiento de futbolistas de segundo orden, echados de clubes con historia y de los que no se esperaba demasiado. A los discretos los hace ver regulares. Los regulares, parecen buenos. El secreto está en explotar las cualidades y corregir los defectos.

Hace algunos años, Marcelo Bielsa coincidió con Pep Guardiola, cuando aún no dirigía a Barcelona, y dejó una frase: “Pep, los buenos jugadores los vemos tú, yo y la mayoría. Pasa lo mismo con los jugadores malos. El mérito está en saber qué jugador normal puede ser bueno”. Suárez lo supo advertir. Pedro Ascoy es el mejor ejemplo. A los 30 años llegó al pico de rendimiento. Ante Alianza hizo el partido —y el gol— de su vida. Guizasola, Araujo, Rivas, Espejo y el propio Manco alcanzaron competitividad. Todos ellos, con pasado en clubes grandes, no habían podido sobresalir. El futbolista peruano de hoy necesita un DT de nivel, con trayectoria y credibilidad. A Suárez le fue terrible después del Mundial en Pereira y Nacional de Colombia, pero tiene recursos. A mayor categoría del técnico, nuestros jugadores optimizan sus virtudes y disimulan sus errores. El plantel del Aurich le cree, lo convenció que con exigencia, rigor y disciplina puede alcanzar objetivos.

Dice presente, ojalá diga futuro

Publicado por: Magenta Sport On 11:30 0 comentarios


El equipo chiclayano apunta a la final nacional en una campaña notable que podría servir para crecer como institución.

Juan Aurich no hizo transición. De pelear el descenso a disputar el título. Sueña con la grandeza esta temporada después de un período depresivo. Con menos existencia, pero con trabajo, reina en las posiciones y es oposición a clubes de historia que no lo superan en el escalafón. (Continuar leyendo>>)

Sorry, Aurich

Publicado por: Magenta Sport On 9:47 1 comentarios



Más que una columna de opinión esta es una carta de rectificación. No para pedir perdón, ojo, sino para admitir —con toda esa hidalguía que no me caracteriza— que anduve un poco equivocado en abril de este año, cuando —enfurruñado por una derrota que había sufrido la “U” a manos del entonces solitario líder Aurich— aseguré que el cuadro norteño era un puntero mentiroso. Más precisamente, dije que era un equipo hecho con las sobras de otros clubes más grandes y me adelanté a afirmar, con un convencimiento nacido de la piconería, que se vendría abajo más temprano que tarde. En el colmo de la necedad, ensayé unas palabras algo mezquinas contra el corte de cabello del presidente del club, Edwin Oviedo, el Abramovich de los pobres. (Continuar leyendo>>)

Puntero mentiroso

Publicado por: Magenta Sport On 16:18 0 comentarios



Un equipo retaceado. Hecho con las sobras de otros más grandes que él. Construido desde los residuos ajenos. Organizado a partir de la puesta en marcha de un hobby ambientalista: el reciclaje. (Continuar leyendo>>)