Ando solo y esperando

Publicado por: Magenta Sport On 10:04 0 comentarios
Por Miguel Villegas

¿Acaso once años no eran suficientes?

Tenía todo para ganarlo. Equipo, condiciones, estatus, cancha llena. Pero a veces eso no basta, no alcanza. En noches como esta, en partidos en que debe mostrar su grandeza, Universitario decidió escribir su nombre con minúsculas. Ser una “U” chiquita. Frente a Blooming de Bolivia, este pobre pero honrado Blooming, la “U” sencillamente no pudo.

Eso se llama falta de casta, nada más que eso.

EL PARTIDO
Universitario salió rápido, atrevido y preciso, a buscar sus quince minutos de fama: la tuvo, la sedujo, la controló. No parecía un partido de fútbol oficial; la “U” frente a Blooming hacía “camotito”. Hasta el límite del área boliviana, la “U” de Reynoso fue un manual de perfecciones. Hasta allí nomás. Después, y como en el clásico en Matute, la luz se le apagó. A “Cachito”, a Piero, a “Fito” Espinoza, que se portaron como unos motorcitos, sencillamente, los desconectaron. ¿Puede un equipo aspirar (soñar) con semifinales de Copa si no cuenta con instinto asesino?

Lo peor no fue eso. Lo peor de todo de estar contigo fue el zapatazo del boliviano Sánchez, que hasta ese minuto 33” estaba en el vestuario durmiendo porque en la cancha nadie lo notó. Un zurdazo con potencia que chocó en el palo derecho de Fernández. A Raúl lo despertaron de los bostezos así.

El primer tiempo la “U” jugó solo, pero ni así pudo anotar un gol.

EL FINAL
La seguridad se convirtió en duda, luego en nerviosismo. Universitario volvió a tener la pelota y de tanto que la tuvo se olvidó de que había que prestarla. O cuando menos dejarla en el arco contrario. En otros quince minutos (de infamia) Piero Alva tuvo un cabezazo que se fue de largo, Labarthe uno parecido que sacó el arquero y finalmente, una chalaca de Orejuela apenas ingresó por el “Chino”.

Lo que falló la “U” después debería ir al archivo, sin escalas. Para evitar la bronca, para que no duela tanto.

El resto debía ser silencio.

Pero la gente no quiso. Y gritó e insultó. Porque a pesar de que existe una mínima posibilidad de clasificar a la segunda fase —si Universitario derrota a Lanús en Buenos Aires y después busca la calculadora— este equipo no parecía un cuadro copero sino colero. Juzgue usted y permita mi ayuda: Blooming es el equipo más discreto de la Libertadores; no tiene marcadores que se proyecten, sus centrales son más bien dos bloques de cemento, y su mejor delantero —Vieira— está diseñado para el empeño, no más. Frente a ese cuadro, la “U” no pudo. Ese es su pecado. Esa su cruz. Ese su karma. La gente, los casi 30 mil fanáticos cremas que llegaron al Monumental, ellos solos, lo dijeron a su manera. Y ya lo ve, y ya lo ve… Once años ya parecían suficientes.

A propósito de las emociones

Publicado por: Magenta Sport On 9:57 0 comentarios

Cuando hablamos del valor de un ambiente sin tensiones y violencia como un sitio destinado a preservar nuestra salud estamos, naturalmente, evocando las emociones. Estas poseen una característica de la que sabemos empíricamente mucho, pero que no suele figurar entre nuestros conocimientos conscientes: las emociones son profundamente contagiosas, peligrosas o salvadoramente contagiosas –en algunos casos–. Daniel Goleman, en su libro La inteligencia emocional, relata un caso paradigmático al respecto: ocurrió en los inicios de la guerra en Vietnam. “Un pelotón de soldados estadounidenses estaba de rodillas en medio de un arrozal, en pleno tiroteo con el Vietcong. De repente, una fila de seis monjes comenzó a caminar a lo largo de las pequeñas elevaciones que separaban un arrozal de otro”. Con serenidad y porte perfecto, los monjes caminaban directamente hacia la línea de fuego. Un soldado de EE.UU. recuerda que caminaban en línea recta y fue realmente extraño que nadie les disparara. “Luego de que terminaron de caminar por los montículos –dice el soldado–, de pronto el deseo de lucha me abandonó. Yo no tenía ganas de seguir haciendo eso, al menos ese día. Debió de ser así para todos, porque todos abandonamos. Simplemente, dejamos de combatir”. Y agrega Goleman: “El poder del sereno coraje de los monjes para apaciguar a los soldados en el fragor de la batalla ilustra un principio básico de la vida social: que las emociones son contagiosas”.

Todo encuentro implica un intercambio de emociones que en algunos casos es neutro, en otros resulta tóxico y, en algunos, nutritivo. El intercambio emocional se produce en un nivel sutil, casi imperceptible. Se delata en la forma de saludar, de sonreír, de mirarse, de mostrar las manos, de tocarse o de evitarse, etc. El conjunto genera un ambiente que obra sobre nuestras emociones y que, a la larga, determinará nuestro estado de ánimo. Crear ambientes nutricios –donde cada uno se exprese con libertad y sin temores, sin necesidad de fingir satisfacciones no sentidas o realizar un gesto artificial para complacer a alguien– es el sitio adecuado para la expansión espiritual, para el relax, para la comunicación y, en suma, para honrar y desarrollar las mejores cualidades de nuestra humanidad.

Eso es lo que debemos considerar como un 'ambiente sano’: un ambiente libre de las toxinas que generan el odio, la envidia, la desconfianza, la frustración, el desencanto, el miedo, la impotencia, el autoritarismo y todo los 'ismos’ que nos separan injustificadamente de nuestros semejantes o que destacan supuestas y absurdas superioridades de unos sobre otros.

Goleman dice: “La gente que es capaz de ayudar a otros a calmar sus sentimientos posee un producto social especialmente valioso; son almas a las que los otros recurren cuando padecen una necesidad emocional”. Todos tenemos el poder de enriquecer o empobrecer nuestras relaciones. Tener conocimiento de ello nos puede llevar a actuar con una responsabilidad de la que no siempre somos conscientes.

Más sobre la salud en RPP

Publicado por: Magenta Sport On 12:02 0 comentarios

Claro que tiene razón quien me dice que “a veces la paz interior no depende de la voluntad de las personas”, y también quien plantea que no siempre es posible, por razones morales, “abandonar el buque que tambalea, pues están implicados los hijos”. Ellos y muchos más me hicieron llegar correos con comentarios sobre mi artículo de Los espacios médicos en RPP. Es verdad que, ante situaciones que no podemos controlar, una vida físicamente sana puede ayudar a mantener un equilibrio mínimo y contribuir a que las cosas no empeoren. Estoy tan de acuerdo con eso como con la idea de que una paz interior en medio de una violencia exterior –solapada pero real– es casi una utopía. No descarto las inteligentes y estimulantes respuestas recibidas, y me siento feliz por esta saludable reacción: sensata, sin enojos ni agresiones, pensando en voz alta, imaginando soluciones. Ese es ya un punto de partida de quienes comprenden la necesidad de vivir en un ambiente que no los intoxique emocionalmente. Ellos mantienen el suficiente equilibrio como para percibir críticamente su entorno, y esa postura equivale a lo que significaba una máscara antigás durante la Primera Guerra Mundial. Eso sí, vivir con una máscara antigás de manera permanente no es lo más aconsejable y uno puede, en un arranque impensado, arrojarla y exponerse a lo peor. ¿Cuántas noticias leemos en los diarios sobre agresiones descontroladas, suicidios, crímenes? Lo que nunca sabremos de esa información es cuánto tiempo llevaba incubándose para producir un desenlace en el que nadie gana nada. A menos que la venganza o la muerte sean un premio.

Hay situaciones y situaciones. Algunas, supongo, han llegado a un punto de no retorno. La mayoría, sin embargo, podría mejorar con un esfuerzo. ¿Están las partes listas para ese esfuerzo? ¿O la agresión y la violencia se han erigido como las únicas conductas posibles entre esas personas? Por ejemplo, preguntarse esto a sí mismo cuando uno siente que la ira comienza a crecer: '¿Qué me está pasando, por qué me estoy enojando?’. Y, si es posible, imaginar hacia dónde conducirá esa ira.

No es una mala idea: en varias escuelas experimentales de los EE.UU. ya se está aplicando en niños, con extraordinarios resultados. Esta práctica, aconsejada por neurobiólogos, está fundada en un milenario ejercicio de autocontrol que practican los monjes budistas. Su repetición lleva a crear nuevas formas de conducta, y estas, naturalmente, a mejorar las relaciones con el entorno. Aquello de contar hasta diez antes de reaccionar –que solían aconsejar nuestras abuelas– no estaba descaminado. Si en lugar de contar procuramos identificar el motivo de nuestra reacción, los resultados son aún más efectivos.

Cada uno de nosotros, en su familia, en su trabajo, entre sus amigos, puede ser un vehículo de comunicación y tolerancia o un generador de lo contrario. Usted elige. Sepa, sin embargo, que de su elección dependerá, también, cómo le vaya a su salud y a su vida en el futuro.

Un lunes señor Vallejo

Publicado por: Magenta Sport On 12:31 0 comentarios

EL EQUIPO
Sin duda, la Universidad César Vallejo. Lo del equipo trujillano no es casualidad. Sumó siete triunfos al hilo, dos de ellos ante Alianza Lima y Juan Aurich fuera de casa. Viera encontró un colectivo equilibrado, con oficio, juego y gol. En 8 fechas, marcó 21 tantos y ahora visita a la “U” que sabe defender. Si le genera ocasiones, Vallejo es cosa seria.

EL DESTACADO
Miguel Ximénez. Marcó tres, metió una asistencia y un tiro al palo. Ratificó ser un goleador eficaz. Un especialista para terminar las jugadas ofensivas de su equipo. El Chino con paciencia para esperar la asistencia de los compañeros, definió con ubicación y técnica. Metió dos cabezazos de manual: salto, giro y dirección. De yapa, uno de huacha. Lleva seis gritos y es uno de los goleadores.

MENCION HONROSA
Melgar. Un equipo competitivo, luchador, incómodo para los rivales, que aprendió a sumar de a tres. Carlos Manta trabaja, repite y no vende humo. “No vamos a pelear arriba”, dice y tiene razón. El objetivo es sacar lo mejor de sus futbolistas y un poco más, y acomodarse de mitad de tabla. Lo demás, es gratis. Con ese plantel, no se le puede pedir más.

EL PALO
Huancayo. Una sombra de equipo recorre los campos peruanos. Sin juego, sin energía, sin carácter, sin nada, Sporting Cristal le hizo cuatro pero pudieron ser seis. O más si afinaba la puntería. De nada le valió postergar partidos, los huancaínos juegan a nada. Se rompió la estructura que se formó la campaña anterior. El paraguayo Blas Lopes, quien parecía el dueño del equipo, ahora ni la toca.

EL ABUSIVO
Gerardo Gárate. De figura a villano. Marcó el empate de Sport Boys en Huacho y después se agrandó y tomó la pelota cuando el juez Víctor Hugo Rivera señaló un polémico penal. En lugar de romper el arco y asegurar el triunfo, quiso acomodar y Heredia adivinó el disparo. Gárate avisó demasiado, hasta los fotógrafos sabían a donde iba a patear.

EL GOL
Carlos Barrena. Bombazo del chato para el tercero de CNI de Iquitos a Alianza Atlético. Le pegó como un gigante.

Entre la pedofília y las píldoras

Publicado por: Magenta Sport On 11:09 0 comentarios

El papa Benedicto está preocupado por el impacto que está teniendo sobre la Iglesia el tema de los curas pedófilos. Hay distintas versiones y cada cual adhiere a la que más conviene a sus convicciones. La objetividad navega solitaria sin que nadie le preste atención. Mi impresión –totalmente subjetiva– es que pareciera importar más el prestigio de la institución, con sede central en el Vaticano, que el daño padecido por las víctimas. No dudo de que la vergüenza es auténtica: lo que no queda claro es si en el momento de los hechos se procedió correctamente o si la necesidad de salvaguardar la imagen primó sobre los principios morales. En ese caso, y usando un lenguaje religioso al que no soy afecto, estarían cometiendo un grave pecado.

Desde la emisora RPP, el cardenal Cipriani criticó al New York Times y dijo algo así como que todos sabemos los intereses que están detrás de las denuncias del diario neoyorquino. Yo solo sé que detrás de todo gran diario hay una gran fortuna, y que esa fortuna, para seguir siendo tal, debe mantener lazos íntimos con quienes representa el gran capital. Es la misma política, si no me equivoco, que representa el cardenal del Opus Dei en el Perú y la Iglesia, en general, allí donde se lo permiten. Su sector progresista ha sido repetidas veces vilipendiado, tanto por Benedicto como por su antecesor, y cuesta, a los laicos, entender por qué son tan pocos los rebeldes que hacen oír su voz discordante en medio de las exuberantes contradicciones en las que incurre su institución.

Callar –en el lenguaje del ciudadano sin hábito, sin uniforme y con capacidad para pensar por sí mismo– es una forma inaceptable de complicidad. Perder esa autonomía hipoteca, de algún modo, la esencia de nuestra humanidad y desvaloriza nuestra opinión.

Que a Cipriani y a los suyos les preocupe más la píldora del día siguiente que el tema de los curas pedófilos dice mucho más de lo que uno pudiera escribir, y es un tema que cada católico practicante debiera plantearse con absoluta libertad de conciencia y sobre todo sin caer en la defensa ciega y acrítica de la institución que los engloba. Su fidelidad primera debe ser con los principios, y no con los hombres que eventualmente la dirigen.

Ocurre que la tradición autoritaria de la Iglesia Católica no contribuye a construir seres humanos autónomos, y por tanto la mayoría de sus fieles acepta sin peros de ninguna naturaleza su magisterio. Los rebeldes son callados o apartados. Y el hecho de que muchos de ellos acepten el silencio que se les impone o el ostracismo al que se les condena, indica hasta qué punto ha tenido éxito la Iglesia en doblegar la iniciativa y la reflexión individual, en beneficio de la unidad de cuerpo que ella considera esencial para seguir vigente.

Vivimos tiempos decisivos y estos requieren adaptarse a transformaciones que exceden nuestras conductas individuales. Existe una emergencia ecológica, demográfica y moral. La Iglesia debiera ser parte de la solución, y no del problema.

La familia frente al futuro

Publicado por: Magenta Sport On 10:20 0 comentarios

Año 1908. “Envío para el señor Lorenzo Giacosa”, anunciaron los portadores de la maravilla. Toda la familia salió a ver la enorme caja que bajaron de un carro tirado por un caballo. Mi abuelo, siempre despótico, abrió la caja con más cuidado que Napoleón en alguna de sus batallas. Finalmente apareció, reluciente, en madera de caoba y con un ojo en el lugar del ombligo, el inmenso aparato de radio que la familia, única en el barrio, tendría como emblema del progreso sin límites que anunciaba el inicio del siglo XX. Fue una noche inolvidable, contaba mi padre, porque enchufaron el aparato y mis abuelos y sus hijos escucharon durante dos horas, en estado de éxtasis, un acatarrado concierto desde el teatro Colón de Buenos Aires, a 300 kilómetros de esa casa que acababa de ser bendecida por la más avanzada tecnología, y que producía el milagro de convencer a sus miembros –como de hecho lo estuvieron toda su vida– de que avanzábamos hacia un mundo feliz.

Año 1956. Cuarenta y ocho años más tarde ocurrió casi lo mismo. Era otro señor Lorenzo Giacosa, hijo del primero, quien recibía el envío. La caja era igualmente inmensa y ya no había caballo en la puerta de la casa, sino un camión en la entrada del edificio de departamentos que decía 'Servicio de Entrega de Grandes Tiendas La Insignia de Oro’. La caja no traía un inmenso aparato de radio con un ojo en el ombligo, sino un inmenso aparato de televisión con una pantalla que prometía todas las maravillas imaginables.

La emoción era, supongo, la misma que la de principio de siglo, y esa noche también fue inolvidable. Todos permanecimos cautivados por imágenes que aparecían y desaparecían de la pantalla para ser sustituidas por puntitos y rayitas grises. Teníamos el ansiado televisor, pero la señal emitida en Buenos Aires solo llegaba a Rosario cuando el cielo estaba nublado. Fue una primera noche maravillosa viendo un teleteatro de Narciso Ibáñez Menta que nunca supimos cómo terminó pues la señal nos abandonó en el clímax de nuestro entusiasmo: la segunda y la tercera noche siguió convocando a toda la familia y, a la cuarta, los jóvenes, impelidos por otras urgencias, decidimos abandonar el teatro del asombro en el que se había convertido nuestro comedor y fuimos a visitar a la enamorada de turno quien, bajo estricto control paterno, nos obligó a contar cada detalle del inmenso aparato que acababa de cambiar nuestras vidas.

Mi padre, que no entendía nuestra deserción –y mucho menos lo que él consideraba nuestra indiferencia ante el portentoso fenómeno al que estábamos asistiendo–, respetó nuestras decisiones. Pasaron meses en los que, ya solitario frente al portento, permanecía fiel a las rayitas y puntitos grises. Bastaban unos minutos de imágenes nítidas para que se sintiera recompensado por tan larga espera. Cuando, finalmente, un cable nos conectó con Buenos Aires y tuvimos televisión en serio, mi padre consumó sus segundas nupcias con el televisor y solo pudimos desconectarlo la mañana de su muerte.

Cuando Cristal perdió por la 'rubia'

Publicado por: Magenta Sport On 9:06 0 comentarios

UNO. Libertadores 97. Cristal llegó a Belo Horizonte para la definición con Cruzeiro con días de anticipación. Se instaló en el lujoso hotel Ouro Minas, en un piso completo al que solo la delegación tenía acceso. En recepción esperó una joven señorita rubia que buscaba un autógrafo de Julinho, la figura en semifinales ante Racing. El delantero no apareció por el lobby y la joven averiguó el número de habitación y, aprovechando un descuido de seguridad, subió al cuarto del jugador y tocó la puerta. Julinho salió sorprendido, pero cuando escuchó los motivos de la muchacha, la hizo pasar gentilmente, le firmó una camiseta, se tomaron una foto y abrió la puerta para que se retirara. La brasileña se fue feliz, pero el PF Mario Mendaña la observó dejar la habitación e informó de inmediato. El técnico Sergio Markarián confesó a los directivos presentes que Julinho había cometido indisciplina, aunque igual lo alineó en el once titular de la final. Cristal perdió 1-0 y el delantero erró el gol del título debajo del arco de Dida. El comando técnico quedó convencido de que la bella brasileña rubia tuvo que ver en el resultado. Después de esa derrota, la relación Markarián y Julinho nunca volvió a ser la misma. Al poco tiempo, el entrenador se iba del club.

DOS. Octubre 95. Clásico Universitario y Alianza en el Nacional. El brasileño Marquinho recibió una pelota cerca del área crema, se perfiló para rematar y Martín Rodríguez lo desestabilizó por detrás. El juez Luis Seminario pitó la falta del “León”. El propio Marquinho acomodó el balón, pero el argentino Tempone también quiso rematar y ambos futbolistas discutieron. Finalmente, Marquinho se impuso ante su compañero y con las manos en la cintura esperó el pitazo del juez. Antes de escuchar el silbato, el mediocampista giró y le dijo unas palabras a Seminario
—Profe, espere, no toque todavía, este gol va para usted, se lo dedico.
El “Pato” dio la orden, Marquinho caminó tres pasos y le pegó sutilmente por encima de la barrera dejando estático a Celso Guerrero. Golazo para el 1-0 definitivo. El brasileño corrió a festejar con la tribuna y al regresar al centro del campo, otra vez se dirigió al árbitro.
—Qué tal, ¿qué le pareció mi dedicatoria?
—Muy buen gol, lo felicito.
Seminario habló bajito. Los que lo conocen cuentan que siempre fue de la “U”.

TRES. Descentralizado 97. Después de un importante triunfo de Universitario, el presidente Alfredo González, como gustaba hacerlo, invitó a su junta directiva, su amigo Coco Saavedra y a toda su seguridad a un conocido chifa de San Borja. González y sus acompañantes ocuparon la mesa principal del lugar y cuando todos estaban ubicados, el “Gordo” se levantó e ingresó a la cocina. “Yo tengo que ver cómo preparan lo que voy a comer”, explicó.

Acostumbraba meterse a la cocina en los restaurantes donde asistía. Esa noche también lo hizo. Entró y comenzó a destapar ollas y sartenes para probar cada preparación. “Es para saber qué voy a pedir”, comentó cuando uno de los cocineros lo miró con mala cara. Sin embargo, el responsable de la cocina pensó que se estaban burlando de él, tomó un machete y comenzó a amenazar a González con atacarlo si no se retiraba del chifa. El dirigente de la “U” salió corriendo, sus acompañantes tuvieron que seguirlo y se perdieron la oportunidad de disfrutar una buena cena. Aunque el “Gordo” no perdió la costumbre de entrar a picar a los restaurantes antes de ordenar. Retirado de la dirigencia, condujo un programa de cocina en televisión y comió como rey.

Dos perfectos desconocidos

Publicado por: Magenta Sport On 8:58 0 comentarios
Por Miguel Villegas

Digámoslo así: Guardiola y Wenger son los profetas mayores del fútbol europeo. Verlos dirigir, la verdad, es asumir una religión: uno cree ciegamente en que alguna vez todos los equipos del mundo podrán incluir precisión e inteligencia, velocidad y talento, fantasía y verticalidad en 90 minutos de fútbol. Y ya no habrá necesidad del Play Station. Pero son distintos, no crea. Estas son cuatro arbitrarias diferencias sobre estos dos preclaros estrategas. [Se recomienda leer este texto con el último DVD del Arsenal-Barcelona. Original, “porfa”]

Uno fue Pep, el divo; el otro casi un anónimo. A Pep Guardiola le tocó ser el capitán del mejor Barcelona de los últimos 20 años —contra, por “siaca”—, el Barza dirigido por Cruyff (y también por Bakero, Romario, Stoichkov) cuando apenas tenía 20 años. Allí descubrió que era un adelantado de su época —digamos que un falso lento— e incorporó a su genética la ambición catalana por el fútbol bien jugado, que siempre será el fútbol con mayores opciones para ganar. El tío Arsene, en cambio, era un estudiante de economía recontraempeñoso que en sus ratos libres decía ser líbero del RC Estrasburgo francés. Era grandote (1,93 m), pero nunca dio la talla.

Arsene es un aristócrata, Pep un revolucionario. Digo bien, el técnico francés del Arsenal es un hombre de 61 años que toma el té y ya no se preo- cupa si el Arsenal pierde títulos. Guardiola es una aplanadora. En su primer año como entrenador del Barcelona levantó la Copa del Rey, el título de liga, la Liga de Campeones, la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Casi nada. Ese 2009 Guardiola se convirtió en el único entrenador de la historia en conseguir los 6 títulos oficiales en un mismo año. Wenger, en cambio, no gana absolutamente nada desde hace seis temporadas. Igual estudia fisiología, prohíbe comidas chatarras, estudia con los chicos de la cantera, los convierte en mejores hombres. “Arsenal es el equipo más elegante del mundo”, ha escrito Juan Pablo Varsky en su columna de “La Nación”. Barcelona es el equipo más ganador de los últimos cinco años. Nunca dos hombres fueron tan distintos y tan políticamente correctos.

Pep Guardiola tiene la facilidad exagerada de gastar 10 millones de dólares extras, teniendo a Messi y Henry, solo por el placer de vestir con la blaugrana a Ibrahimovic, el “9” más caro de Europa. Y no es una crítica; al contrario: es un fabuloso don que el español sabe aprovechar. Otros invierten el triple y su goleador nunca anota. En la otra vereda, Arsene Wenger es el hombre que con más de 60 años no ha perdido la inocencia del boy scout: siempre estás listo para ir de campamento, de cacería. En 1987 descubrió en Nancy a un crack de 17 años con mayúsculas, George Weah. Luego hizo estrellas de jugadores a punto de estrellarse: Pires, Adebayor, Gilberto Silva, Kanu, Ljunberg, Wiltord, Vieira. Finalmente aprovechó la noche y se robó a un casi adolescente Cesc Fábregas, un barcelonista de la cantera que hoy es el director de la escuela de Arsene.

Yo nacional, tú extranjerísimo. Guardiola cree en la cantera del Barza y en el espíritu español para su cuadro. Cree en eso de que Barcelona es “más que un club”. Es más, siempre defiende que por lo menos la mitad de los titulares sean nacidos en España. A la madre patria se la respeta. Valdés, Puyol, Xavi, Iniesta, Piqué y ahora Pedro avalan esa tesis. Wenger, desde su elegancia, siempre ha decidido por el pasaporte extranjero. Más de un crítico, tras algún triunfo del Arsenal, ha dicho: “Es un club inglés, pero no es un éxito inglés”. El reino británico (no) se lo agradece. Usted se preguntará, ¿Acaso el Barcelona no tiene a Messi, Henry y Zlatan, tres hombres con raíces bien distintas a la catalana? Pues sí. Y he aquí el enorme legado de Guardiola, acaso el mejor entrenador del mundo: quiere que los chicos de las inferiores lleguen a la luna, pero eso no quita que si puede bajar con un extraterrestre no lo convenza, y lo traiga.

Es ahora o nunca

Publicado por: Magenta Sport On 8:53 0 comentarios

Es sencillo pensar que por tratarse de carreras de velocidad el ganador es el piloto más rápido, cuando lo real es que la victoria no se da por la intensidad en la que se aprieta el acelerador o la arritmia reflectiva en el giro de muñecas. Aquí gana el más constante. No basta solamente con picos de rapidez y récords de vueltas, sino por mantenerse en las posiciones de privilegio, aprovechar las ocasiones de ataque —o soportar los embates— y mantener la punta hasta la bandera. Ser el más rápido, liderar por buena parte de la carrera y terminar antes de tiempo muchas veces es sinónimo de riesgo pero no de velocidad. Una cualidad rescatable pero no remunerada, y es que para valorar el riesgo está la bolsa de valores, no las pistas.

Jorge Arriola, que de autos ha visto mucho, siempre suele utilizar una frase que resume algo que se olvida con facilidad: “estas son carreras de autos”. Con esta simple reflexión se reafirma que no siempre gana el más rápido sino el binomio máquina-hombre más contundente. Piloto rápido en auto indefenso nunca será candidato. Podrá tener algunas tardes de gloria y baños de champán pero, por lo general, no peleará la monarquía.

Con Vettel aún cuesta, en verdad a mí, interpretar el problema exacto de sus dos abandonos. El año pasado se mostró muy rápido y mientras ha girado este 2010 ha sido intratable hasta que el auto le ha fallado. Red Bull ha afirmado que los dos desperfectos sufridos por el piloto alemán han sido responsabilidad de ellos: una bujía en Bahréin y la transmisión en Australia. Lo cierto es que el monoplaza de su “coequiper”, Webber, no sufre tanto pese a que son idénticos.

Este fin de semana, en Sepang, Vettel tiene que demostrar a cuál grupo pertenece. Un tercer abandono le despega la etiqueta de candidato.

'U' de urgencia

Publicado por: Magenta Sport On 8:47 0 comentarios
Por Pedro Canelo

No son días light para Universitario de Deportes. Y lo peor es que eso se nota. Por eso Alianza y hasta el Aurich llevan más gente en la Copa. Primero un técnico que desprecia a la prensa y ahora una corte dirigencial que se tira del barco cuando la marea crece. Gino Pinasco (¿en algún momento fue la cabeza real del club?) renunció a la “U” y un pequeño grupo de socios (no sería la cifra necesaria para reformar directivas) formó una junta transitoria presidida por el octogenario Eduardo Guinea.

Legítima o no, esta formación de la junta, este descrédito de la directiva de Noli y León, desestabiliza a cualquier grupo e inquieta al hincha más fiel. Mañana los de Ate se juegan el clásico y pocos días después su mejor oportunidad internacional de los últimos diez años.

Este desenlace es la consecuencia de una cabeza ausente en la “U”. ¿Quién vendrá ahora? Si no es Noli, Juan Reynoso se irá. La “U” quiere recuperar su estatus de campeón y de copero. Pero sus desórdenes dirigenciales son como el fallecido antipático que te jala las piernas desde el subsuelo.

Los espacios médicos de RPP

Publicado por: Magenta Sport On 8:37 0 comentarios

Cuando en 1980 llegué al Perú, me escandalizó escuchar programas radiales en los que los médicos diagnosticaban y recetaban vía el éter. No veían al paciente, no le pedían muchos más datos que los que este buenamente quisiera proporcionar y, generalmente, recetaban alguna medicina que, sospecho, a la larga les reportaba una ganancia. Luego, las cosas cambiaron, en gran medida gracias al doctor Élmer Huerta y otros pioneros. Huerta, querido amigo con quien trabajé muchos años, me sorprendió desde su “Vamos, mamacita linda, ¿cómo quieres que sepa lo que tienes, a la distancia?”, e insistía, a quien le consultaba por teléfono, que visitara un médico y se hiciera sus análisis. Su constancia dio frutos y, hoy, quienes le consultan en RPP les leen sus análisis, les dicen lo que les dijo su médico y, a partir de ahí, Huerta les da consejos u orientaciones que, dada la fe que despierta en quienes se comunican con él, resultan tan curativos como las propias medicinas. Los doctores que ocupan la mañana de RPP son realmente excelentes comunicadores, y si a eso le sumamos la encantadora, sabia, sagaz y, sobre todo, tierna –virtud de incalculables consecuencias terapéuticas– Lupe Maestre, podemos concluir que las mañanas de esa radio se han transformado en un espacio socialmente necesario. Los oigo en el carro, con las intermitencias propias de esta forma de escucha, y como hombre de radio que soy, a veces intervengo imaginariamente en sus conversaciones.

Quería hacer este reconocimiento a un espacio sensato y útil de un medio de comunicación antes de insertar una sugerencia que va dirigida a todos y que todos, sin duda, lo saben mejor que yo, pero generalmente no lo dicen o, por lo menos, no lo dicen con la insistencia que hacen otras recomendaciones. Me refiero a un bien raro en esta sociedad de apuros y objetivos por cumplir: la paz interior.

Creo, queridos doctores, que uno puede hacer media hora de gimnasia cada día, comer menos carnes rojas y más verdura, todo en pequeñas porciones, por supuesto, y no fumar y no beber más de lo estrictamente necesario. Pero, si uno vive en un ambiente emocionalmente tóxico, lo más probable es que esas precauciones sean inútiles. ¿Qué es un ambiente emocionalmente tóxico? Pues, un ambiente en el cual priman las discordias, las agresiones, la competencia o bien una situación de vida en la que uno se ha planteado objetivos que terminan por esclavizarlo. Como profesor de algunas maestrías, he visto personas agotadas corriendo tras un nuevo diploma. He escuchado los lamentos por su situación familiar y he sabido de divorcios y peleas. Lo mismo he observado en empresas donde algún desequilibrado con el cargo de gerente hace la vida a cuadritos a sus subordinados, y estos multiplican sus males físicos sin explicarse el porqué.

Un ambiente sano no es solo un ambiente sin humo: un ambiente sano es aquel donde priman la empatía y el afecto. Y sobre ellos y los abrazos que nos debemos los seres humanos también es necesario insistir en resguardo de la salud pública.

El legado de moda

Publicado por: Magenta Sport On 8:25 0 comentarios
Por Roberto Castro

Hace nueve años, Paulo Autuori llegó al Perú para dirigir al Alianza del centenario e impuso un novedoso sistema de juego que luego, casi en solitario, replicó en Cristal y la selección: el 4-2-3-1. Hoy, la mitad de los equipos del Descentralizado emplea ese esquema.

Del Alianza del Centenario, aquel que hizo un gran primer semestre -el segundo fue para el olvido y solo se salvó con aquel penal de Waldir Sáenz en el Cusco, que dio a los íntimos el título nacional- de 2001, hay múltiples recuerdos. El "soplo" de Marko Ciurlizza y Eduardo Esidio al rival de siempre; la figura de Palhinha, controversial por su intempestivo abandono del equipo a la postre; la canción cuyo pegajoso "olé olé, olé olá" quedó en el tiempo, y hasta la resurrección del popular Quintín como mascota. Todos, para hinchas aliancistas o no, signos distintivos de una campaña recordada por la efeméride especial que cumplían los íntimos.

Sin embargo, pocos quizá recuerden que en ese Apertura 2001, Paulo Autuori, el técnico aliancista, apostó como propuesta táctica por un esquema inédito en el fútbol peruano durante los noventa: el 4-2-3-1, consistente en tener un único hombre en punta alimentado por tres volantes lanzadores, todos con funciones parecidas. Así, Esidio, el goleador de moda, iba como '9' neto, y era alimentado por Henry Quinteros, por derecha; Palhinha, por el medio, y Waldir Sáenz, por izquierda. El resultado: 44 goles a favor, dos por partido, y un recordado título.

Siempre hay un por qué
En la época, se decía que Autuori había sido inteligente al decidirse por ese esquema pues, supuestamente, habría sido la vida de escape para poder hacer jugar juntos a Esidio (el goleador que llegaba del rival) y a Sáenz (el goleador del club que volvía a casa), que por ser ambos zurdos, teóricamente, habrían tenido problemas para jugar como dupla de área. Lo cierto es que el sistema fue su sello en el medio: lo aplicó también en Cristal, donde llegó a jugársela por emplear de lanzadores por los lados a dos jugadores de baja estatura como Óscar del Portal y Guillermo Saco Vértiz, y luego en la misma selección.

Así, un primer factor con el que se vincula la esencia del 4-2-3-1 es la solución para hacer jugar juntos a hombres de características parecidas. En la blanquirroja, por ejemplo, Jefferson Farfán, Claudio Pizarro, Paolo Guerrero y Andrés Mendoza no podrían haber sido todos titulares a la vez con un esquema convencional de dos puntas; sí, en cambio, con Guerrero como eje de área y los otros tres lanzando detrás de él, como llegó a ocurrir -matizando nombres más, nombres menos con otros actores como Solano y Palacios- durante el proceso Autuori. Se decía que esa debió ser la táctica en la era Del Solar, acaso con Vargas como lanzador izquierdo en vez del ya defenestrado Mendoza; la duda quedará por siempre.

El hecho es que ahora, a nueve años de la aventura táctica de Autuori en Alianza, varios clubes del Descentralizado han comenzado a imitarlo. El año pasado el caso más notorio fue el de Alianza Lima, donde Gustavo Costas, con Claudio Velázquez o Wilmer Aguirre como únicos puntas -y en rotación permanente debido al mal momento de sus delanteros en general-, ubicaba detrás de este a Henry Quinteros, Johnnier Montaño y Alexander Sánchez como lanzadores. Otro fue CNI: no tenía delanteros en el plantel y por eso, 'Chalaca' Gonzales optó por jugársela por 'Masato' Celis como único atacante y acumular detrás de él lo que sí tenía: talento. Carlos 'Kukín' Flores -a perfil cambiado- por derecha, Carlos Barrena por el medio y Ángel Guerrero por izquierda fueron sus intérpretes, y con ese sistema salvó la categoría.

Panorama 2010
Ahora, Alianza migró -con éxito- a la línea en el medio, acompasado por el buen momento en ataque de Aguirre y José Carlos Fernández, mientras CNI solo emplea el sistema cuando juega de visita, pues 'Chalaca' entiende que en el Max Augustín debe aprovechar la potencia conjunta de Paul Cominges y Andy Pando. Sin embargo, otros ocho clubes ya han probado, en las pocas fechas que lleva la temporada, el 4-2-3-1, cada cual con sus bemoles y algunos con mejores resultados.

Juan Aurich: Es el que mejor se ha identificado con el esquema. Reimond Manco, Ricardo Ciciliano y Pedro Ascoy lanzan, y Luis Tejada actúa como punta. Sin duda, ha sido harto comentado el buen desempeño de Manco y Ascoy, ambos con sendos problemas resueltos: el primero ve aprovechada con su ubicación su tendencia a recostarse a la banda, mientras que el segundo rehúye la responsabilidad de ser piloto principal de ataque, que al parecer le pesaba con frecuencia. No obstante, el notorio éxito del esquema radica en el hecho de contar con un punta como el panameño Tejada: dominador de los dos perfiles y siempre dispuesto a rematar. Un tipo que se las arregla muy bien solo, en otras palabras.

Sporting Cristal: Por ratos, el 'Chino' Rivera prueba el esquema, aunque a veces lo migra a un 4-cuadrado-1-1, con el colombiano Villarreal flotante detrás de Miguel Ximénez. Ocurre que el uruguayo, a diferencia de Tejada, no se las entiende tan bien solo si no tiene un alimentador permanente; Palacios intenta serlo, pero a veces debe cumplir otras funciones -recuperar cuando nadie más lo hace-. Les funciona bien el 4-2-3-1 a los celestes cuando está 'Danny' Sánchez, alguien que entiende bien el rol de lanzador lateral.

Sport Boys: 'Titín' Drago tiene tres hombres que piensan: Carlos Elías, Juan Carlos Mariño y Michael Guevara. ¿Cómo agruparlos? Teniendo que elegir un único punta entre Gerardo Gárate y Víctor Rossel. Sin embargo, la apuesta sobre todo ha sido hasta ahora cuando la 'Misilera' ha jugado fuera del Miguel Grau, con resultados distorsionados por las expulsiones.

Sport Huancayo: 'Rafo' Castillo se ha encontrado en el plantel con varios hombres con tendencia al desborde y al firuleteo: Johan Sotil o el colombiano Héctor Fabián Ramírez, por ejemplo. Írven Ávila puede servirles bien como complemento lanzador para dejar arriba a un reconocido goleador local como Miguel Mostto, y repetir ese sistema que probó en el último partido ante Inti Gas bien podría, por nombres, ayudar a mejorar la campaña del 'Matador'.

Inti Gas: Precisamente, los ayacuchanos se han sumado también a la moda para sus cotejos de visita, dado que el momento del colombiano Mina es mejor que el del resto de delanteros. Sin embargo, 'Chepe' Torres no tiene muchos nombres para la función lanzadora, y por eso en el último partido ante Vallejo tuvo que improvisar con José Mendoza por derecha -en principio, no- y Martín Vásquez por izquierda -puede ser, pero los años le juegan en contra-. Quizá el 'Drogba' Carrillo, con más ritmo, pueda servirle para afianzar el sistema por derecha.

León: Desesperado por la mala puntería de Perea y Calheira, Franco Navarro ha probado, también de visita, con darle cabida solo a uno de ellos y poner, al lado del argentino Rodas, a dos hombres que puedan consolidar el trío lanzador. Sin embargo, a Peña, Chávez o el último domingo a la 'La Virgen' Dionisio les ha costado entender del todo el rol, que más pasa por que habiliten que por que lleguen ellos mismos.

FBC Melgar: Carlos Manta, en medio de su insufrible verborragia, ha logrado la ubicación ideal para Edson Aubert: ya no tan pegado a la raya, sino flotando por delante del único punta (Meza Cuadra) para explotar su buen acomodo a los dos perfiles. Tomás Zambrano, sobre todo ante Alianza Lima, se ha mostrado como una interesante opción para sopesar el esquema por derecha, y lo de Nórbil Romero por izquierda ya es conocido en Arequipa. No es una máquina y hay dudas -sobre todo por Meza Cuadra, quien es un buen delantero pero de los que suelen requerir acompañante de perfil centrodelantero-, pero ya es un avance.

Total Chalaco: El último en sumarse al club, con el retroceso de Jesús Rey a la derecha, para compensar con Henry Colán al medio y el colombiano Lin Carlos Henry o David Soria por izquierda. Los nombres están: falta ver si Serrano o Ponte tendrán una temporada en el área que justifique que se los deje sin compañía.

Saldos y precisiones
Sin duda, cada una de las propuestas tácticas descritas aplica el 4-2-3-1 a su manera, y quizá sea temprano para evaluar sus resultados. Sí es, sin embargo, pertinente trazar algunos patrones comunes.

- En general, el sistema sirve para reconvertir jugadores: aprovechar mejor el perfil que conocen (para los que viven pegados a la raya) o ampliarles el horizonte de juego (para los que migran a ser lanzadores centrales y no tienen que preocuparse por un costado, sobre todo pues ya no les toca tapar la salida de los zagueros rivales cuando no se tiene la pelota).
- Es muy útil como opción para jugar de visita, sobre todo porque permite coparle la cancha al rival y no dejarlo maniobrar con libertad entre el primer cuarto de cancha y el medio, donde se generan varios ataques. Ocupa sobremanera a los carrileros rivales, además, por lo cual se emplea para neutralizar proyecciones.
- Es todo un tema aparte el rol de los dos volantes centrales que soportan el 3-1 ofensivo. En el Alianza del Centenario, Autuori disponía uno que quitaba (Ciurlizza) y otro que distribuía y se descolgaba (Bazalar). Esto es fundamental, porque con dos netos de atraque (a lo 'León' Rodríguez y 'Puma' Carranza, a buen entendedor) el equipo puede quedar inconexo. En Aurich, La Rosa marca y Espejo pasa; y por eso a Suárez le funciona.
- Finalmente, cabe considerar que el 4-2-3-1 que acá se está practicando es heredado del sistema brasileño, que lo ha desarrollado a partir del predominio del cuadrado en el medio y, por tanto, parte del retroceso de uno de los puntas (el que más "juega") para que los volantes ofensivos (los llamados trequartistas, en el argot brasileño) se abran un poco hacia los lados y le hagan un espacio. Como bien apuntaba hace unos meses Jonathan Wilson en un interesantísimo artículo en The Guardian, el 4-2-3-1 europeo, que también está de moda, deviene más bien del 4-línea-2, por lo cual todos los volantes, incluidos los que luego quedarán como lanzadores, están ya acostumbrados a hacer ida y vuelta, lo que tiene serias implicancias sobre cómo el 4-2-3-1 acaba funcionando al tapar la salida de los rivales.

En la última jornada de Champions League, cinco de los ocho equipos cuartofinalistas (Olympique Lyon, Girondins Bordeaux, Inter, CSKA Moscú y Barcelona) aplicaron, con ligeras variantes, el 4-2-3-1. No es, pues, esta una moda exclusiva del Descentralizado, ni Autuori descubrió la pólvora al aplicarlo por primera vez acá; pero sí es importante que el fútbol peruano esté a tono con el mundo en la utilización de un esquema que, seguramente, veremos como patrón repetido en unos meses en Sudáfrica.